viernes, 12 de julio de 2013

3 Años después ...

Desperté en la oscuridad, una y otra vez , pareciera cómo si el tiempo no pasara, se hubiera detenido y me recordara que te fuiste, dejándome a la deriva del dolor.  Aun llueve ahí fuera ¿sabes? Y no te logro olvidar. Todo este tiempo no he hecho más que vagar por nuestro hogar que por caprichos, nunca se vino abajo con el fuerte viento, cómo solías advertirme. Al contrario, siempre en pie en medio del bosque de invierno eterno, cómo un monumento olvidado. Desde que te fuiste nunca más salí de allí, y no fui el único, los pájaros que traje un día nunca más emprendieron el vuelo y se quedaron tristes, tejiendo nidos en el gran árbol. A veces creía oír tu voz, me gritabas desde fuera  y yo corría descalzo por el castillo con una sonrisa idiota. Miraba con desesperación por alguna abertura pero no te lograba encontrar, me estaba volviendo loco, sin duda. Aquellas veces, me ponía en un rincón, juntaba mis brazos por sobre las rodillas y lloraba hasta quedarme dormido.
 ¿Por qué las personas que quiero se deben marchar? Pues parece que yo también tengo un invierno muerto.
Ya he derramado todo el tintero y la muerte llama.


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